El escenario
Un grupo de inversores es contactado por una plataforma que promete rendimientos fijos y muy superiores al mercado por depositar criptomonedas en un "pool de trading automatizado". Al principio, los primeros retiros se procesan sin problema —lo que genera confianza y atrae más capital de los mismos inversores y de personas que ellos mismos recomiendan—. En determinado momento, los retiros empiezan a demorarse, después se piden "comisiones" adicionales para liberar los fondos, y finalmente la plataforma deja de responder.
¿Qué delito puede configurarse?
El esquema descripto es un caso típico de estafa (artículo 172 del Código Penal): se usa un ardid o engaño —la promesa de rendimientos que nunca existieron como tales— para inducir a las víctimas a entregar su capital. Cuando el esquema se sostiene captando nuevos inversores para pagarle a los anteriores, se trata de una estructura conocida como esquema Ponzi, que no es en sí una figura penal autónoma en Argentina, sino que se encuadra dentro de la estafa o, según su escala y organización, dentro de figuras de la Ley de Mercado de Capitales si hubo oferta pública no autorizada de inversión.
Otras figuras que pueden aparecer según el caso:
- Asociación ilícita, si existe una organización estable de tres o más personas destinada a cometer estos delitos.
- Lavado de activos, en la etapa en que los organizadores convierten o transfieren los fondos captados para dificultar su rastreo.
- Delitos informáticos, si se falsificaron capturas de pantalla, paneles de inversión ficticios o se manipularon sistemas para simular operaciones inexistentes.
La particularidad de las criptomonedas
Lo distintivo de estos casos no es el delito en sí —la estafa es la misma figura de siempre— sino la prueba: hay que rastrear billeteras, identificar exchanges utilizados para el cash-out, y a menudo lidiar con jurisdicciones múltiples porque la plataforma, sus operadores o los servidores están fuera del país. Entender cómo funciona una blockchain, qué se puede rastrear on-chain y qué no, y cómo operan los exchanges centralizados frente a un pedido judicial, es tan importante como el conocimiento penal para armar una estrategia efectiva.
Si sos víctima
- Reuní toda la documentación: capturas de pantalla, comprobantes de transferencias, direcciones de wallet, comunicaciones con la plataforma.
- No demores la denuncia: cuanto antes se identifiquen las direcciones de destino, mayor es la chance de que existan fondos rastreables antes de que se dispersen.
- Sumate, si es posible, con otras víctimas: una denuncia colectiva o coordinada suele tener más peso probatorio y de investigación.
Si estás siendo investigado
No toda persona vinculada a una plataforma de este tipo es necesariamente responsable penal. Hay diferencia entre quien diseñó y se benefició del esquema, quien trabajó para la plataforma sin conocer su naturaleza real, y quien simplemente invirtió y luego recomendó el producto a otros de buena fe. Establecer con claridad ese rol desde el inicio de la investigación es central para la defensa.
¿Tu situación se parece a este escenario?
Cada caso es distinto. Escribinos para una consulta confidencial.
Consulta confidencial por WhatsApp